
El día 16 de marzo de 2009, tuve la desgracia de padecer una enfermedad que me apartó momentaneamente de las trabajaderas. Para mí fue durísimo. Llegué a pensar que ya no podría ponerme más el costal. Afortunadamente, hoy Jueves Santo de 2010 eso no se ha cumplido. Los que aman profundamente este mundo y a nuestra Virgen de la Sangre y al Cristo de la Vera+Cruz, sabrán lo que estoy diciendo.
Por ello, esta última entrada de Jueves Santo (no tenía pensado escribir nada hasta después del Domingo de Resurrección pero esto me ha llevado a alterar mis pensamientos) está dedicada a mi amigo Manuel Fidalgo. He esperado todo el tiempo posible para que no se supiera nada, pero ya es hora de dedicarle unas palabrillas de ánimo y de entendimiento. No hace más de 48 horas que me enteré que Manuel cumpliría este Jueves Santo una promesa, mejor dicho, la mayor de las promesas para un costalero de verdad, el no salir bajo los pies de la Virgen de la Sangre. Te entiendo Manuel cómo debes estar pasándolo y no te quepa la menor duda que mi corazón y mis fuerzas irán lo más alto posible intentando que tus "Kilos" caigan sobre mí, como seguro los míos los soportaste tú el año pasado. Un abrazo amigo y dentro de unas horas comenzaremos a contar los días que falta para el Jueves Santo de 2011 y poder llevarte de nuevo a mi vera y disfrutar con tú marcha Encarnación Coronada.